Caníbal, guión de largometraje de ficción de Alejandro Hernández y Manuel Martín Cuenca.
Sinopsis:
Carlos es sastre. Vive solo y no tiene grandes amigos, pero es respetado y admirado por todo el que le conoce. Al fin y al cabo es el mejor sastre de la ciudad, el más prestigioso, el preferido de la alta sociedad provinciana. Un par de veces en semana visita a la vieja costurera de su padre, su única familia, su única amiga. Todo lo demás es trabajar, y comer…
Comer…
Pero no cualquier cosa; Carlos come mujeres. Le gustan jóvenes y sanas. Mayores de edad y preferiblemente turistas. De esas que pasan por Granada para conocer La Alhambra o recorren las montañas en busca del aire puro de la Alpujarra. Mujeres con las que Carlos no tenga ningún tipo de conexión emocional. Eso le garantiza anonimato y cierta tranquilidad de conciencia. Pero todo cambia el día que Natalia se viene a vivir a su edificio. Natalia es rumana y guapa, y desde el primer momento se empeña en hacerse amiga de Carlos. Él intenta mantener las distancias, pero un día, en medio de una discusión en la que Carlos se niega a hacer algo que ella le pide, pierde el control y la mata.
Carlos sabe que ha cometido un error. Ha asesinado a su vecina y necesita alejar cualquier sospecha que lo señale. Por eso no duda en ofrecerle toda su ayuda a Nina, hermana gemela de Natalia, que un día aparece en su puerta preguntando por su hermana desaparecida. Lo que en principio es solo una estrategia para no levantar sospechas, termina convirtiendo a Carlos y Nina en algo más que amigos. Con todas sus consecuencias. Porque Carlos nunca ha tenido amigas. Nunca ha intimado. Nunca ha expuesto su privacidad a los ojos de un extraño. Y menos, ante una mujer que es la réplica exacta de otra a la que ya devoró.

